EXPONENCIAL: RESPALDO DE DIOS A LOS FIELES

“Las obras que yo hago, él las hará también; y aun mayores” (Jn.14.12).

RESPALDADOS DE FORMA SOBRENATURAL

Según las señales proféticas que se han venido cumpliendo, podemos percibir de qué manera nos acercamos hacia el fin anunciado en la Biblia, respecto de este sistema de cosas. Y para los cristianos esto es relevante porque, ya que tenemos una comisión que terminar, debemos tener en mente qué tanto tiempo nos queda realmente para completarla.
La Biblia dice: “Mirad, pues, con diligencia cómo andéis, no como necios sino como sabios, aprovechando bien el tiempo, porque los días son malos” (Ef.5:15,16). “Y será predicado este evangelio del reino en todo el mundo, para testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el fin” (Mt.24:14).
Ahora bien, para representar a nuestro Dios plenamente en esta tierra, hay por lo menos tres formas en las que debemos “dar testimonio” de su presencia viva y activa en nosotros:

  • INDIVIDUAL: Viviendo exitosamente en cada área de nuestra vida (ya sea familiar, matrimonial, profesional, en buena salud, en la provisión material, etc.). La Biblia dice: “Amado, yo deseo que tú seas prosperado en todas las cosas, y que tengas salud, así como prospera tu alma” (III Jn.2).
  • VOCACIONAL: Desarrollo del talento de cada uno, influyendo según su área de llamamiento en todas las esferas de la sociedad (educación, gobierno, medios de comunicación, artes, economía, etc.), para transformarla según los principios bíblicos. La Biblia dice: “Cada uno según el don que ha recibido, minístrelo a los otros, como buenos administradores de la multiforme gracia de Dios” (I Pe.4:10).
  • CORPORAL: Realizando el clásico evangelismo y el discipulado intencional, y mejorando el trabajo regular que hacemos como iglesia. La Biblia dice: “A fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo” (Ef.4:12).
    Para dar testimonio del poder de Dios a favor de sus hijos, el Señor se place en darnos victoria en cada una de esas áreas, comenzando desde lo poco y llevándonos a una victoria exponencial, conforme vamos mostrando fidelidad. La Biblia dice: “Y haré de ti una nación grande, y te bendeciré, y engrandeceré tu nombre, y serás bendición” (Gen.12:2). “Y su señor le dijo: Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor” (Mt.25:21). “De cierto, de cierto os digo: El que en mí cree, las obras que yo hago, él las hará también; y aun mayores hará, porque yo voy al Padre. Y todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo” (Jn.14:12,13).

¿QUÉ ES LO EXPONENCIAL?

El nivel más precioso del respaldo divino hacia nosotros sucede cuando experimentamos que somos lanzados hacia lo exponencial.
Nuestro Dios tiene un gran interés en ayudarnos a salir de una mentalidad de limitación, en la que siempre hay tropiezos que nos detienen, escasez que nos impide y obstáculos que nos estorban.
“Exponencial” se refiere al ritmo cada vez más rápido con que aumenta un proceso, pero no solo en cuanto a su celeridad, sino también en cuanto a su intensidad. Es algo más que “crecer” y “avanzar”; es acelerar e incrementar la potencia de una fuerza conforme pasa el tiempo.
En cuanto a Dios y a nuestra relación con Él, lo exponencial es más que Su bendición que nos abre puertas para realizar las cosas; es el aumento añadido desde el cielo sobre nuestros esfuerzos, llevándonos mucho más allá de nuestro poder con Su poder. Es similar a la aceleración que ocurre actualmente en la ciencia, donde una tecnología “se sube encima de la otra” para producir sistemas y servicios nuevos con una rapidez impensable en décadas pasadas, haciendo que todo se vuelva más accesible y más acelerado.

MENTALIDAD EXPONENCIAL

Sabiendo que tenía una tarea titánica que cumplir, Jesús estuvo atento a “sembrarse” y “vaciarse” en otros, como una medida para exponenciar Su ministerio. Por esto trabajó con Sus discípulos, de manera intencional, el área de pensar más allá del entorno en el que fueron criados. Creyó en ellos para grandes logros en el Reino de los cielos, aunque ellos se miraban pequeños en sus propios ojos.
Él siempre les habló de que, como Sus escogidos, serían usados con gran poder y autoridad, y así fue:

  • Les dijo que tendrían un cargo de honor: “Y Jesús les dijo: De cierto os digo que en la regeneración, cuando el Hijo del Hombre se siente en el trono de su gloria, vosotros que me habéis seguido también os sentaréis sobre doce tronos, para juzgar a las doce tribus de Israel” (Mt.19:28).
  • Les dijo que viajarían a muchas naciones: “Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén” (Mt.28:19,20).
  • Les encomendó todo el futuro de Su ministerio: “Como me envió el Padre, así también yo os envío. Y habiendo dicho esto, sopló, y les dijo: Recibid el Espíritu Santo. A quienes remitiereis los pecados, les son remitidos; y a quienes se los retuviereis, les son retenidos” (Jn.20:21-23).
    Ahora nos ha encargado eso mismo a nosotros. La Biblia dice: “Y todo esto proviene de Dios, quien nos reconcilió consigo mismo por Cristo, y nos dio el ministerio de la reconciliación” (II Cor.5:18).
    ¡Jesús siempre quiere llevarte más allá de lo que tú te imaginaste!
    ¡Jesús te ve con más posibilidades como nadie te ha visto jamás!

MANIFESTACIÓN DIVINA POR MEDIO DE LA IGLESIA

Dios se dispone en este tiempo a respaldar Su obra en nosotros (y a través de nosotros) de una manera sobrenatural, ayudándonos a acelerarla y a “dispararla” hacia el triunfo total, con el fin de que sea cumplida cada parte de Su propósito eterno para la humanidad. La Biblia dice: “El Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento” (II Pe.3:9). “Pero esto digo, hermanos: que el tiempo es corto; resta, pues…” (I Cor.7:29).
La iglesia necesita vivir en la dimensión exponencial, porque es solo a través de nosotros que la gloria de Dios ha de ser vista en esta generación. La Biblia dice: “Para mostrar en los siglos venideros las abundantes riquezas de su gracia, en su bondad para con nosotros en Cristo Jesús” (Ef.2:7). “Oh Jehová, he oído tu palabra, y temí. Oh Jehová, aviva tu obra en medio de los tiempos; en medio de los tiempos hazla conocer” (Hab.3:2). “Levántate, resplandece; porque ha venido tu luz, y la gloria de Jehová ha nacido sobre ti. Porque he aquí que tinieblas cubrirán la tierra, y oscuridad las naciones; mas sobre ti amanecerá Jehová, y sobre ti será vista su gloria. Y andarán las naciones a tu luz, y los reyes al resplandor de tu nacimiento” (Is.60:1-3). “Y de aclarar a todos cuál sea la dispensación del misterio escondido desde los siglos en Dios, que creó todas las cosas; para que la multiforme sabiduría de Dios sea ahora dada a conocer por medio de la iglesia a los principados y potestades en los lugares celestiales, conforme al propósito eterno que hizo en Cristo Jesús nuestro Señor” (Ef.3:9-11).

EL ESPÍRITU SANTO ES EXPONENCIAL

Lo exponencial de Dios estuvo presente desde el principio, pero de una forma muy particular se manifestó en Pentecostés. Aquel Espíritu que previamente estuvo en un solo hombre (Jesús), ese día llenó a muchos adoradores; y esa “exponencia” del Espíritu enloqueció al diablo, ya que el Espíritu comenzó a llenar a millones, que también se han convertido en voceros de la verdad salvadora y adalides del amor de Dios a través de la historia.
¡Mire cómo se exponenció proféticamente el mensaje! “¿Cómo, pues, les oímos nosotros hablar cada uno en nuestra lengua en la que hemos nacido? Partos, medos, elamitas, y los que habitamos en Mesopotamia, en Judea, en Capadocia, en el Ponto y en Asia, en Frigia y Panfilia, en Egipto y en las regiones de África más allá de Cirene, y romanos aquí residentes, tanto judíos como prosélitos, cretenses y árabes, les oímos hablar en nuestras lenguas las maravillas de Dios” (Hch.2:8-11).
Aún es así ahora. ¡Nos conviene ser amigos de Él en este tiempo!, porque si algo va a ser exponencialmente poderoso, lo será solo por la capacidad que el Espíritu Santo puede impartir. La Biblia dice: “Esta es palabra de Jehová a Zorobabel, que dice: No con ejército, ni con fuerza, sino con mi Espíritu, ha dicho Jehová de los ejércitos” (Zac.4:6). “El que cree en mí, como dice la Escritura, de su interior correrán ríos de agua viva. Esto dijo del Espíritu que habían de recibir los que creyesen en él” (Jn.7:38,39). “Y ni mi palabra ni mi predicación fue con palabras persuasivas de humana sabiduría, sino con demostración del Espíritu y de poder” (I Cor.2:4).

LA POTENCIACIÓN ES BÍBLICA

La potenciación a la que el Señor quiere llevarnos como Sus hijos es un concepto probado por la Escritura, expresado en términos claros. Mire bien cómo se explica, por ejemplo, en los siguientes versículos:

  1. CELERIDAD A LA ENÉSIMA POTENCIA. “Aunque la visión tardará aún por un tiempo, mas se apresura hacia el fin, y no mentirá; aunque tardare, espéralo, porque sin duda vendrá, no tardará” (Hab.2:3).
  2. MILAGROS OBRADOS PARA MANIFESTAR A JESÚS. “De cierto, de cierto os digo: El que en mí cree, las obras que yo hago, él las hará también; y aun mayores hará, porque yo voy al Padre” (Jn.14:12).
  3. MULTIPLICACIÓN Y AUMENTO DE RECURSOS. “El pequeño vendrá a ser mil, el menor, un pueblo fuerte” (Is.60:22).
  4. SUPERADOS EN NÚMERO, PERO IMPERANTES EN LA VICTORIA. “Un varón de vosotros perseguirá a mil; porque Jehová vuestro Dios es quien pelea por vosotros, como él os dijo” (Jos.23:10).
  5. EXPLOSIÓN DE LA SIGUIENTE GENERACIÓN. “Por lo cual también, de uno, y ése ya casi muerto, salieron como las estrellas del cielo en multitud, y como la arena innumerable que está a la orilla del mar” (Heb.11:12).

¿CÓMO ACCEDER A LO EXPLOSIVO DE DIOS?

Toda la plenitud divina destinada en lo más alto que hay para nosotros se encuentra básicamente concretada en dos requisitos:

  • OBEDIENCIA. Compromiso con lo que se pide de nosotros en todas las cosas. Esto nos mantiene siempre en el carril correcto. La Biblia dice: “Solamente esfuérzate y sé muy valiente, para cuidar de hacer conforme a toda la ley que mi siervo Moisés te mandó; no te apartes de ella ni a diestra ni a siniestra, para que seas prosperado en todas las cosas que emprendas” (Jos.1:7).
  • PRIORIDADES. Poner los intereses divinos por encima de todas las cosas. Esto nos mantiene siempre en el corazón correcto. La Biblia dice: “Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas” (Mt.6:33).
    Ahora bien, una vez que estamos encaminados en estas dos premisas, el Señor pone indefectiblemente Su mano de favor y respaldo sobre nosotros, dándonos un fruto mucho más abundante del que podríamos conseguir solos por nuestra cuenta. La Biblia dice: “Y a Aquel que es poderoso para hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos, según el poder que actúa en nosotros, a Él sea gloria en la iglesia en Cristo Jesús por todas las edades, por los siglos de los siglos. Amén” (Ef.3:20,21).
    ¿Qué habría de negarte el Señor, después de que has demostrado que Su Reino es lo más importante para ti en la vida? “Porque sol y escudo es Jehová Dios; gracia y gloria dará Jehová. No quitará el bien a los que andan en integridad” (Sal.84:11).
    La bendición acelerada y empoderada del Señor sobre quienes le muestran fidelidad es segura, y tarde o temprano llega a nosotros conforme demostramos equilibrio y carácter.

PALABRA PROFÉTICA EXPONENCIAL

Hacia el final del año 2025, Dios puso en mí la siguiente palabra profética para decirla a Su pueblo, lista y dispuesta para quien se atreva a creerla y ponerla en acción; y esta venía precisamente para el tiempo que estamos viviendo. Esta palabra dice:
“Todo lo que emprendas en mi Nombre se va a multiplicar sobrenaturalmente”.
Mira cada una de las partes de esta palabra profética:

  • “Todo”, porque Dios te puede dar victoria en cada área de tu vida y en cada sueño que Él mismo te ha inspirado.
  • “Lo que emprendas”, porque Él necesita ver nuestra acción y movimiento, ya que “la fe, si no tiene obras, es muerta en sí misma” (St.2:17).
  • “En mi Nombre”, porque cuando lo ponemos a Él por delante y le dedicamos nuestros logros, Él se agrada y desata Su gloria.
  • “Se va a multiplicar sobrenaturalmente”, porque Dios va a intervenir para bendecir, dándote un crecimiento que desafía la lógica y las leyes naturales.
    Así que prepárate: todo lo que comenzaste anteriormente está en posición de incrementarse de una forma hermosa, difícil de medir e imaginar. La Biblia dice: “Mirad entre las naciones, y ved, y asombraos; porque haré una obra en vuestros días, que aun cuando se os contare, no la creeréis” (Hab.1:5). “Y sabrá toda esta congregación que Jehová no salva con espada y con lanza; porque de Jehová es la batalla, y Él os entregará en nuestras manos” (I Sam.17:47).

PALABRA SOBRE EL MINISTERIO VINO Y ACEITE

Déjeme decirle algo que veo en mi corazón respecto a la red ministerial que desarrollamos: Que lo exponencial se vivirá en el Ministerio a nivel internacional, nacional y 100% local. ¡Este año es un año exponencial para nosotros!
Mire usted: el Reino predicado por Cristo se potenció (no se limitó) cuando se despidió y encomendó Su misión a los Doce. Él tenía 33 años, la edad que cumple Vino y Aceite como red de iglesias en este año (1993–2026). Fue una transición generacional de autoridad, gracias a la cual Su obra pudo crecer mucho más allá de la región que Él había pisado. En esa misma condición estamos nosotros, a punto de experimentar el empuje sobrenatural que catalizará nuestra Obra. Jesús ya no estuvo físicamente con ellos, pero sí Sus enseñanzas.
En cuanto a nosotros, veremos una iglesia local exponencial, impactando aún más fuera de sus cuatro paredes. Recuerde: Una iglesia no es grande por el número de personas que tiene dentro, sino por el número de personas que envía hacia afuera.
A manera de muestreo testimonial, esto sucedió en el retiro de varones nacional del 2025: Al mismo tiempo hubo varios predicadores en el Borrascoso, así como en Guanajuato, y otros más en Puerto San Carlos, Baja Sur. ¡Y eso va a seguir sucediendo!
“Comisión” fue el tema de una Convención hace algunos años, y marcaba el comienzo de una tarea… ahora en el 2026 es “Exponencial”, y se trata de acelerar más esa tarea, de amplificar el horizonte, de “desparramar” el aceite que se nos ha confiado administrar.
“Mejor es el fin del negocio que su principio” (Ecl.7:8). “La gloria postrera de esta casa será mayor que la primera” (Hag.2:9).
Recuerda que estamos en un ministerio de unción apostólica, por lo que es importante esclarecer algo: lo apostólico no es para estar encerrado, sino para ser liberado. Cuando encerramos lo apostólico, lo limitamos; pero cuando lo liberamos, entonces lo exponenciamos.

Sobre Mi

4 comentarios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

  1. Wao. Gloria a Dios.
    Palabra que me cura. ” Una iglesia no es grande por el número de personas que tiene dentro, sino es grande por el número de personas que envía hacia fuera”.
    Que Dios siga multiplicando tus conocimientos.

  2. Muchas gracias por esta oportunidad que nos dan de conocer como trabajan para el reino y aprender de su experiencia 🤗 que nuestro amado Dios les siga bendiciendo siempre..

  3. Todo lo que emprendas en mi nombre se multiplicará sobrenaturalmente!!! Que lanza tan fuerte, filosa y utilizable para todo aquel que El crea!!!! 🙏🏻